Bicentenario: Una Argentina saqueada y en crisis


Resulta paradójico que en este Bicentenario de la creación de la bandera Argentina, nos den discursos aquellos gobernantes y funcionarios que no son más que los autores materiales, intelectuales y cómplices del saqueo a nuestra Patria.



El Gobierno de Cristina se gastó toda la plata del País en la campaña electoral para poder ganar las elecciones. Se llevó los dólares del Banco Central, los pesos del Banco Nación que estaban destinados a la ayuda a los pequeños y medianos productores, la plata de los jubilados que estaban en el ANSES y el PAMI, el dinero que correspondía a las provincias en concepto de la coparticipación federal y hasta pidió prestado unos 2.000 millones de euros a Europa.
Esa gran cantidad de plata la utilizó para "comprar voluntades" de los gobernadores e intendentes, subsidiar a las empresas de servicios para que no aumenten las tarifas antes de las elecciones, al transporte para que no aumenten los boletos, a las petroleras para que no aumenten los combustibles. Por otra parte, repartió plata a dos manos a las patotas sindicales para que les peguen a los trabajadores, a los barrabravas para que enfrentaran a la gente que protestaba y a los jóvenes de "La Cámpora" para que actúen también como patotas, como cuando desalojaron a los pueblos originarios que estaban acampando en Buenos Aires. También algo que nosotros apoyamos, como es la asignación por hijo, o las cooperativas Argentina Trabaja y algunas obra públicas.

Finalmente Cristina ganó las elecciones pero el Gobierno se quedó sin plata y entonces, al otro día cambió por completo de política. Del reparto discrecional de plata, pasó al "plan de ajuste" que consiste en reducir los gastos del estado quitando los subsidios a los servicios, al transporte, al petróleo, comenzó a reducir la asignación por hijo que hasta ahora afectó a un millón de chicos, dejó de pagarles a varias cooperativas Argentina Trabaja, rebajó los sueldos a los empleados públicos, subió los impuestos.
El resultado es que la gente tiene que pagar más el transporte, los servicios, los impuestos, y los precios en general. Y todo mientras existe en el País millones de personas desocupadas y muchos más viviendo por debajo de la línea de pobreza, en la indigencia, en la desnutrición y la muerte. Está haciendo caer el consumo y por lo tanto paralizando la producción. Nada de esto le importa a Cristina. Total, ella ya ganó las elecciones. Ahora dice "andá acantarle a Gardel".
Quiere sacar plata de donde sea,  porque lo que recauda en impuestos es menos que los gastos (déficit Fiscal). Y encima, se espera que este año caigan las ventas y los precios de la soja, el maíz, el trigo.
Esto significa una menor recaudación de impuestos y por lo tanto la entrada de  menos plata que el año pasado, justo cuando más se necesita, ya que además hay que pagar alrededor de 10.000 millones de dólares de deuda externa.
Se redujeron las ayudas a intendentes y gobernadores, y a los dirigentes sindicales. Por eso, ahora hay descontentos por todos lados y comienzan a alejarse del Gobierno gente con poder, como el Gobernador Scioli, la CGT de Moyano, donde se habla de unificación sindical para la lucha. Se habla de huelga general y movilizaciones. La Mesa de enlace del campo también comienza a unirse nuevamente, a hacer reclamos, y a amenazar con movilizaciones, mientras que entre los industriales crece la bronca por la caída general de las ganancias. Los gremios se preparan para discutir las paritarias y hay varios que piden casi el doble de lo que el Gobierno y los empresarios quieren dar. Ya existen movilizaciones por todo el País, contra los despidos, por aumento salarial, y mejores condiciones de trabajo, contra la situación de inseguridad.

Cristina está dispuesta a matar a la gente con tal de conseguir plata o ahorrarse la pena de gastar.
Apoya la minería a cielo abierto, sabiendo que contamina el agua, la producción agropecuaria, envenena a la gente, y hace desaparecer el paisaje. El Gobierno ha vendido su alma al diablo por unos dólares que las empresas extranjeras les tira a los funcionarios como una propina que se le da a un mozo después de tomar un café. Los funcionarios kirchneristas son tan corruptos que por un millón de dólares son capaces de matar a la madre. Pero en La Rioja el pueblo les hizo besar la tierra, cuando con las movilizaciones y enfrentamientos con la policía y la Gendarmería lograron que se suspendan los comienzos del trabajo de la extranjera OSISKO. A partir de allí los pobladores de Catamarca se hicieron fuerte y están haciendo el aguante para paralizar los trabajos de La Alumbrera.
La Crisis económica y política del Gobierno es una debilidad que el MIJD se propone aprovechar acompañando las luchas populares que se están produciendo en todo el País, para construir una organización de todo el pueblo en el camino de la pelea por un gobierno de los trabajadores y el socialismo en Argentina.


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